sábado, 13 de julio de 2013

Extraterrestres y cosas estúpidas! 




2 extraterrestres vivos trabajan con el gobierno de Estados Unidos (Paul Hellyer) 2013





¿Nos controlan los velociraptores?




miércoles, 22 de mayo de 2013

La generación del “MeImportaUnCulismo”



-¿Y usted qué opina de los diálogos de paz? ¿Le parece que Colombia necesita paz?
-Yo solo se algo… Que importa un culo.  

Un joven de esta generación utilizando ampliamente esta filosofía de vida.


¿Sera que este culo si les importa?

La primera vez que escuche el término “Meimportaunculismo” fue gracias a un profesor de secundaria. Un profesor que nos impartía la clase de filosofía y ciencias políticas en grado décimo.  Un tipo muy querido por sus estudiantes, desde mi lugar, un gran profesor y maestro. Aunque me hiciera perder la materia varias veces consecutivas diciéndome “Bernal, yo sé que usted puede dar más en la clase, deje la pereza güevón" 

La generación de finales de los años 90´s tiene esta filosofía de vida. Todo les importa un soberano culo. Que a diferencia de muchos de nosotros, un culo, es una de las mayores expresiones del cuerpo. Es ese lugar suave y redondo que disfrutamos ver y tocar, bien sea en mujeres o hombres y dependiendo de las inclinaciones sexuales de cada quien. Para nosotros, o por lo menos para mí, un culo, un lindo culo, es lo que proporciona a una mujer, armonía.


La cara que los hombres hacemos
 ante un lindo culo
¿Díganme si no?  En Bogotá se escuchan comentarios muy a menudo sobre los culos de las ciudadanas.  Muchos bogotanos están de acuerdo con el postulado de “Una rola no tiene culo, pero si tiene tetas”. Y se nota en las calles de la ciudad como los machos llevados por instinto animal miran cualquier cantidad de culos que pasan cerca de él.
Hagan el ejercicio. Cuando vean una mujer atractiva y con un hermoso culo en la calle, no la miren a ella. Miren a los machos que pasan cerca de esta hembra y como esperan con ansias que ella les dé la espalda para dirigir sus miradas a su lindo trasero.
Soy el tipo de hombre que piensa que una mujer con unos senos pequeños no se debería sentir mal si tiene un culo despampanante. Y como yo hay muchos hombres que piensa igual.

En base a nuestro amor por los culos del prójimo, o de la prójima. No me cabe en la cabeza como este país está lleno de  gente Meimportaunculista como filosofía de vida. Es decir, si un culo es realmente importante desde nuestra condición de animales sexuales, ¿por qué la expresión “me  importa un culo” traduce “No me importa en absoluto”?
Lo vemos todos los días, la gente prefiere hablar y opinar de cosas como: El clima, el partido de fútbol, el chisme de la vecina, el reality de moda en la televisión, la novela, la vieja que se están levantando por Facebook o por Dm’s en twitter. Pero nunca, de algo que aporte a la opinión publica de este país, el debate y la tarea que como colombianos tenemos. Construir un país justo, libre. Un país que todo soñamos.


Por eso, a mi me importa un culo lo que pasa en este momento en la Habana, Cuba con los diálogos de paz, me importa un culo los fraudes de interbolsa y la crisis financiera, me importa un culo que Nuestro presidente Santos a un año de las nuevas elecciones del 2014 ya esté haciendo campaña  para una reelección, me importa un culo el avance del TLC con Estados Unidos que nos da por el culo y mi importa un culo, los culos. Osea, me importa mucho. 




Escrito por: 
Juancho S Bernal


Twitter: @Juanchosebe

miércoles, 3 de abril de 2013

Carta a papá

Hoy recordé a mi padre.

Recuerdo como mi papá solía con gran frecuencia llevarme a un parque. Lo hacía en sus días libres, cuando no trabajaba por ejemplo. Nunca entendí en que trabajaba, algo del área comercial, al parecer. El mundo de los niños es básico  aún para entender las complejidades de los oficios laborales. 
En los días que mi papá me llevaba al parque a jugar, o los más anhelados por mi, los días soleados de Agosto para elevar cometa. Eran los días que quedarían grabados en mi mente por toda la vida. 
Un niño quiere conocer el mundo. -¿Que hay allá afuera de estas paredes en donde vivo con mi familia?- Era una de las preguntas que más me hacía en mi infancia. Se es pequeño física y mentalmente, pero se es enorme en curiosidad. 
Cuando mi hija de diga que la lleve al parque, lo haré contento y cada que podamos. 

Mi papá siempre me dedico mucho tiempo. Cuando salíamos al parque, yo jugaba en los pobres juegos, subía arboles, me aventuraba y hacía amistades, muy pocas por cierto. 
Mi papá se sentaba en el pasto o en una banca a verme de lejos y a leer un libro. Me cuidaba desde la lejanía en mis aventuras como un escolta o mejor a aún, como un centinela, como el maestro viendo a su discípulo a lo lejos mientras afronta un desafió mortal. Ese desafió que es la vida. 
Mi papá siempre estuvo vigilante y en ocasiones se acercaba a mi para ayudarme cuando no podía subir a un árbol, instruirme de como se mantiene la cometa en el aire y no perderla en el intento, animándome para pararme, limpiarme las lagrimas y las rodillas empolvadas por una caída. 

Le aprendí muchas cosas. Me enseño a trepar arboles, hacer cometas, tener gusto por la lectura, tener buenos hábitos alimenticios. Ya que siendo un papá moderno-alternativo, el piensa que la dieta vegetariana es el camino correcto. Hoy por hoy, la carne no tiene importancia en mi dieta, leo frecuentemente, ya no subo a los arboles, pero retomare ese deporte extremo.
Mi papá era diferente a todos los papás de mis amigos. Me enseño a soñar y luchar por esos sueños. Y ahora, sin darme cuenta, me enseño a ser papá. A esa tarea que ahora tengo yo, ser papá de una hermosa niña, a ser un papá como mi papá. 

Hoy me encuentro en un parque sentado y viendo como los niños juegan. Y siento que tengo los mismos hábitos que mi padre en ciertas ocasiones, lo que me hace sentir ligeramente viejo. 
Aprovecho que tengo algo de saldo en el teléfono móvil para llamarlo desde Colombia hasta Europa, donde actualmente vive él. Pero como en días pasados me habían atracado y me robaron mi teléfono, me quede sin números. Números que tampoco tengo en mi teléfono viejo y destartalado. Y pues bueno, los números de larga distancia, son largos. Y son cosas que alguien como yo, no memoriza. Escasamente memorizo mi propio número. 

No tengo como comunicarme con él tristemente. Y entonces recuerdo como de pequeño yo escribía cartas a mi papá y a mi mamá. Eran enviadas de una habitación a otra habitación, una distancia poco significativa para una carta. Pero a mi me parecía trascendental escribirles. 
Después de que mi padre se fue del país, nosotros le enviábamos cartas hasta Europa. Yo le contaba sobre mi vida, el colegio, las conquistas y esa clase de cosas que no parecían tener importancia. A él, le importaban. 
A medida que pasaba el tiempo yo deje de escribirle. Entre en esa edad pesada, estúpida,  maloliente e irritable que llamamos "adolescencia". La adolescencia, Sí después de uno pasar esa etapa no se es consiente de la persona tan ignorante que se era, algo se está haciendo mal en la vida actual. A mi me seguirá pasando. Entre más viejo me ponga, más estúpido veré a mi yo del pasado. Tal vez, ese es el sentimiento que produce "madurar". 

Hace años que no escribo una carta a mi papá. Antes pensaba que era estúpido escribir una carta otro hombre... Y de echo, a una mujer también. Pero hoy, viene a mi mente como esos grandes hombres, filósofos, políticos y pensadores se escribían cartas entre ellos expresándose su mutua admiración, amistad sincera, hermanda, respeto y cariño. Y eso en últimas es mi papá. Mi maestro inicial de política, filosofía, pensamiento y vida. A él le debo mi conocimiento, le debo el respeto y la admiración. Le debo cartas. 

Por eso y de manera más adornada de las bondades de la narrativa, esta, no es más que una carta a papá.







Escrito por: 
Juancho S Bernal


Twitter: @Juanchosebe








martes, 26 de marzo de 2013

“Unidad Diaria de Injusticia”


                                                             
“Sabemos” o creemos que la policía es el ente gubernamental encargado de velar por la seguridad e integridad del ciudadano.

Pero como pretendemos acabar con el flagelo de la corrupción, cuando la cifra de corruptos en dichas entidades sobre pasa un 50% y el resto se corrompen día a día.
Aun así sigo creyendo en aquellos que aunque pocos actúan conforme a la ley e hacen una ardua labor. Pero lastimosa mente, la mayoría siempre trataran de corromper a la minoría.
Siendo detenido por Deambular* “Tarde de la noche 8:30”, por las calles de Bogotá fui sindicado de “NO SE QUE”, porque no se me dio un respectivo dictamen, pasando así una larga y muy fría noche en la U.P.J Bogotá “Unidad Permanente de Justicia” a lo que yo llamaría U.D.I “Unidad Diaria de Injusticia” por lo visto y vivido…
Al momento de mi detención y oponiéndome al maltrato trate de validar en algo ciertos derechos que tenemos como ciudadanos pero solo conseguí que el oficial encendiera mas  su ira, que por cierto siendo personas ya estudiadas y educadas para dicha institución debería por lo menos tratar de controlar sus emociones y tener en cuenta que ni el arma ni el uniforme deberían ser para el abusar de el poder dado, posterior mente fui trasladado a la estación… del barrio… donde pedí mi derecho a una llamada, pero con voz dudosa me respondieron con un “no aquí no hay teléfono”, que triste es que en el siglo XXI no haya teléfono en una estación de “POLICIA”, claro que el “OFICIAL” solo aludió lo primero que paso por su mente, “UNA MENTIRA”, dándome un tour por las frías calles de Bogotá y con 5 detenidos mas, los cuales ya habían sido respectiva mente golpeados “Quien seria me pregunto yo”, llegamos a la 1:30 Am a la famosa U.P.J, lo que me sorprendió al bajarme de la patrulla fue escuchar fuerte mente el grito de un agente de alto rango gritándole a una agente “Nueva diría yo” con estas palabras:
 ¡Quítese de ahí MALPA**** no se le olvide que esos son ratas! Refiriéndose a los indigentes, vulnerando así la integridad de ambos, me pregunto yo:
¿Cómo podemos llamar esto Unidad Permanente de Justicia, cuando a primera vista notamos desigualdad de mandos?
¿A caso es con esta mentalidad deplorable que las instituciones enseñan a sus estudiantes?
Luego ingrese a la celda de requisas, donde los oficiales desnudan a los presos en busca de armas y drogas lo cual es lógico y aceptable, debido a la violencia que mental mente influyen sobre los presos, lo que no es lógico y mucho menos aceptable es que dicho oficial tome poderes que no le corresponden y golpee a los internos con mano dura y arrojando al suelo sus pertenencias “las del preso claro esta” no solo maltrato físico si no verbal y mental, esto debido a su condición social, que en este país se ESCALAFONA por parte de sus pertenencias de 1 a 10. Reteniendo parte de sus pertenencias y decomisando sus drogas son pasados a la jaula mayor.

Pisos y pareces húmedas y corroídas por el orín, bancos de metal frio, y sin aseo alguno, “son parte de la casa de quien allí llega” según la policía.
Dentro de dicha jaula los presos tienen una opción, de:
comprar por el doble o el triple, la droga que momentos atrás fue decomisada. Una agente se encarga de venderla en un valor de  7.000$ 10.000$ un bazuco 5.000$ y lo más lamentable un cigarrillo te puede llegar a costar 1.000$ Pesos colombianos, eso te cuesta una sobra de arroz que un agente con menos rango pasa vendiendo.
Convirtiéndose la ley en propia indigencia, unos por vicio, otros por dinero, y sin mucho análisis pasan a ser parte de un mismo estrato social -1, la única diferencia sus ropas limpias pero ¿y sus mentes?

Después de una larga noche sin comer viene un largo y entero día de espera, PERO NO TODO ES MALO… llega el médico que valora a los enfermos… un ACETAMINOFEN, un examen dental pero ningún seguimiento ni valoración de órganos, tratan de limpiar las culpas de lo sucedido con un pan y un chocolate y un Cristo les ama, falso es esto que a muchos les vende la sociedad, ni medico ni cura existen en la vida de esta gente, solo existe un Dios al que muchos ya renunciaron.

Si le damos un vistazo a la calle este circuito de indigencia y policía siempre va a depender el uno del otro. Las llamadas ollas o centros de expendio de drogas que constituyen el llamado micro tráfico que abundan en nuestros barrios y centros de las ciudades, son cuidados por muchos policías que obteniendo jugosas ganancias económicas, cobran lo que común mente llaman vacuna, con la condición de que la indigencia no se puede exterminar porqué no habría quien compre dicho producto.

Cada olla paga alrededor de 200.000$ por cada semana, teniendo en cuenta que en 304 cuadras hay 2 ollas las ganancias son jugosas para los celadores nocturnos, lo único que pueden hacer es tratar de darles un escarmiento internándolos 24 horas en la U.P.J y no importando si por este centro pasa un padre de familia, o persona trabajadora que sea víctima de lo que yo llamo una pesquisa humana nocturna.
Después de 18 horas Salí ileso gracias a Dios pero sin muchas pertenencias, todas fueron robadas por la U.P.J





Escrito por:

Kristhian Marulanda



sábado, 9 de marzo de 2013

ESTAMOS EXTINGUIENDO A LOS HOMBRES


El supuesto pasaje bíblico Los hombres se subirán a las copas de los árboles porque las mujeres los tendrán que perseguir–que aún no encuentro en el testamento-, afirma el apocalíptico camino hacia la extinción de este animal de género masculino que es el humano.


Digo “estamos” por que nosotras, mujeres, con todas nuestras ideas feministas exterminamos a los “caballeros” ¡si, caballeros!, esos que se esforzaban por cortejarte, llevarte flores, chocolates, invitarte a cenar, hacían la visita en la sala, te abrían la puerta del auto, etcétera, de esos que ya no existen y si existen son contados; aún así no nos damos cuenta que esto seguirá avanzando hasta que todo rastro del varón se esfume.
Es conveniente decir que algunas ideas de la liberación femenina son aceptables: el derecho al voto, el derecho al estudio, y en general la igualdad de derechos entre hombres y mujeres; pero nos hemos vuelto tan independientes, tan autosuficientes, al punto de igualarnos en campos en los que no es fundamental nuestra intervención y terminamos por intimidar a los hombres o para otros más cómodos quitarles un peso de encima.

Con esto último me refiero a la desoladora imagen de esas madres cabeza de familia que asumen todos los gastos en el hogar y que cumplen las funciones de madre y padre a la vez. ¡Si, muy admirables! Pero de eso no se trata, las mujeres no se reprodujeron solas, fue necesaria la semillita del macho, por lo que deberían ser igualmente responsables.

No voy a decir que es completamente realista la imagen que voy a describir, pero si es placentera y ocurría a menudo antiguamente: Una mujer a cargo de la educación de sus hijos, que se despertaba pensando en la cita del té que tenía planeada, de atender a sus invitados en las próximas visitas, de elegir la vestimenta adecuada según la ocasión, de la orientación apropiada y el acompañamiento en el desarrollo intelectual de sus hijos; un hombre comprometido con la responsabilidad de llevar el sustento a la casa, de responder por sus hijos, de ser el protector: “¡Mujeres y niños primero!”, ensimismado con la idea de ser la cabeza de hogar y orgulloso de todas sus acciones para conseguir el bienestar de su familia.

Entre hombres y mujeres debe haber equidad, pero no igualdad, los hombres no pueden realizar acciones que las mujeres si y las mujeres no podemos hacer todas las actividades que hacen los hombres (No hay espacio para frase machista que envíe a las mujeres a la cocina).

Las mujeres entre más independientes más solitarias, cualquier hombre huye (por supervivencia) de una pareja intimidante; tan autosuficientes nos queremos volver que encontraremos la forma en un futuro de reproducirnos solas, y por cuestiones genéticas, de cromosomas (xx) creo, haremos extinguir todo rastro viril del aparato reproductor masculino, todo humano nacerá de sexo femenino. Ocuparé la conclusión con la idea artificial que al menos en mi cabeza tiene lugar: irá evolucionando esta raza hasta convertirnos en la obra de "ficción" que son esos hombres grises, los extraterrestres, asexuados, intentando viajar en el tiempo a ese pasado, a este presente, para intentar intervenir o cambiar el rumbo de la humanidad. ¿Una idea muy bizarra? ¿Muy extremista? Si, tal vez, pero puede suceder. 





                      
 


 Escrito por:
Diana Cárdenas Hernández